miércoles, 6 de marzo de 2019

Monumento historico de España

La catedral de santiago

La Catedral de Santiago de Compostela es un templo de culto católico ubicado en la provincia de La Coruña. Alberga la tumba de Santiago, que convirtió el templo en un importante destino de peregrinación en Europa durante la Edad Media a través del llamado Camino de Santiago, un camino iniciático en el camino de la Vía Láctea que comunica la península ibérica con el resto. 

En el continente, hoy sigue siendo un importante destino de peregrinación ("Año sagrado" o "Año jubilar" declara Compostela cada año cuando el 25 de julio, día de Santiago, es un domingo). 

Fue declarada Patrimonio de la Cultura en 1896, y la antigua ciudad de Santiago de Compostela, que fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1985.


Conoce el palacio de bellas artes en España.


El Palacio Real de Madrid (en inglés: Palacio Real de Madrid) es la residencia oficial de la Familia Real Española en la ciudad de Madrid, pero solo se utiliza para ceremonias estatales. El palacio tiene 135,000 metros cuadrados (1,450,000 pies cuadrados) de espacio de piso y contiene 3,418 habitaciones.
Es el Palacio Real en funcionamiento más grande y el más grande por área de piso en Europa.

El rey Felipe VI y la familia real no residen en el palacio, sino que eligen el Palacio de la Zarzuela, significativamente más modesto, en las afueras de Madrid.

El palacio es propiedad del Estado español y es administrado por el Patrimonio Nacional, una agencia pública del Ministerio de la Presidencia.  El palacio está ubicado en la Calle de Bailén ("Calle Bailén") en la parte occidental del centro de Madrid, al este del río Manzanares, y se puede acceder a él desde la estación de metro Opera. Varias salas en el palacio están regularmente abiertas al público, excepto durante funciones estatales. Se requiere una cuota de admisión de 11 €. Algunos días es gratis.

El palacio está ubicado en el sitio de un Alcázar del siglo noveno ("fortaleza de la era musulmana"), cerca de la ciudad de Magerit, construido como un puesto de avanzada por Muhammad I de Córdoba  y heredado después de 1036 por el moro independiente. Taifa de toledo. Después de que Madrid cayera ante el rey Alfonso VI de Castilla en 1083, el edificio fue raramente utilizado por los reyes de Castilla. En 1329, el rey Alfonso XI de Castilla convocó por primera vez los tribunales de Madrid. El rey Felipe II trasladó su corte a Madrid en 1561.

El antiguo Alcázar fue construido en el lugar en el siglo XVI. Después de que se quemó el 24 de diciembre de 1734, el rey Felipe V ordenó un nuevo palacio construido en el mismo sitio. La construcción abarcó los años 1738 a 1755  y siguió el diseño de Berniniesque de Filippo Juvarra y Giovanni Battista Sacchetti en colaboración con Ventura Rodriguez, Francesco Sabatini y Martin Sarmiento. El rey Carlos III ocupó por primera vez el nuevo palacio en 1764.

viernes, 22 de febrero de 2019

Santander en España


Santander, la capital de la verde Montaña, ciudad amable, cosmopolita y elegante se asoma a la mar brava desde los acantilados grises y las playas de finas arenas. Este fue el Portus Victorae de los romanos, que se las vieron y se las desearon para someter a las indómitas tribus que poblaban el territorio, los guerreros que seguían cantando himnos de victoria incluso crucificados.

Olvidado el poblado romano, los monjes construyeron la abadía de San Emeterio cerca del mar, núcleo inicial de una aldea que se hizo ciudad y cuna de expertos navegantes. 



Los santanderinos suministraron la primera marina de Castilla, la que cortó el puente de barcas que cruzaba el Guadalquivir en la conquista de Sevilla. Por eso aparece la Torre del Oro sevillana en el escudo municipal.

Santander cuenta con 19 parques y diez playas que tienen la fama de ser las mejores playas urbanas del mundo. La parte antigua esta reconstruida tras el incendio que devasto 40 calles de la Puebla Vieja el 15 de Octubre de 1951, pero los palacios modernistas que miran al mar, el Casino, el Banco de Santander y los demás son genuinos.


En la plaza de Santander, porticada, una de las más bellas de España, con sus comercios antiguos y modernos, el viajero atiende al reloj del ayuntamiento, que más que dar las horas las canta, mientras las parejas sentadas en los veladores de las terrazas corroboran la técnica básica del galanteo, lo que la naturalista Diane Ackerman denomina “alimentación de cortejo” ante un plato de rabas.

En los jardines de Pereda, un parque que se extiende entre los edificios históricos y los muelles, hay un peñasco artificial con una estatua de bronce del novelista local rodeado de los personajes de sus novelas. En esta parte el edificio más importante es el Banco de Santander.

Santillana del Mar


Llegando a Santillana, el viajero aparca en una plaza empedrada para visitar a pie la población, que es peatonal. La villa de las tres mentiras la llaman, porque ni es santa, ni es llana, ni tiene mar. La primera vez que el cronista visito Santillana había vacas por la calle y por una peseta la vaquera gorda y coloradota te servía un vaso de leche recién ordeñada, pero ahora aquellas vaqueras han adelgazado, se abstienen de mantequilla por guardar la línea y Santillana vive principalmente del turismo.


En el año 870 solo existía un monasterio, en cuyo entorno fue creciendo un pueblo que, en el siglo XIII, se designó capital de la merindad de la Asturias de Santillana. Prácticamente eran tres calles que formaban una y griega, lo mismo que hoy, aunque los edificios que vamos a ver abarcan desde el siglo XII al XVII, todos profusos en escudos nobiliarios. 

El tiempo ha respetado a Santillana. Uno podría sumergirse en un ambiente medieval si no fuera porque el pueblo está limpio y no huele a estiércol y a humo y porque decenas de comercios, asoman sus géneros a las puertas antañonas para captar la atención del turista. Es necesario una guía de viajes para conocer otras ciudades.

En el museo de la Inquisición asoma por encima de la tapia, una gran jaula de hierro, tamaño humano, que contiene un esqueleto de apariencia natural, pero puede que sea de plástico. 

Más allá del antiguo pilar lavadero se abre una plaza donde se alza, como un escenario, la fachada noble y romántica de la colegiata con su puerta de medio punto y su galería superior. El claustro contiene una estupenda colección de capiteles historiados.

Playa del Sardinero y los Raqueros


El santanderino paseo de Pereda se prolonga hasta el atracadero de las reinas, las lanchas que llevan pasajeros a Somo y Pedreña, cruza la bahía. Hay cuatro niños de bronce sentados en el muelle, uno tirándose de cabeza al agua. 

El monumento conmemora a los Raqueros, unos niños que se saben un chapuzón, para buscar las monedas que les lanzaban los turistas. Así se ganaban la vida, los pobres.


El que viene de fuera llama playa del Sardinero al espacio de arena y mar en el que los santanderinos distinguen varias playas sucesivas: el Camello, la Concha, la primera playa del Sardinero, la segunda playa del Sardinero, y la playa de los Molinucos, ya torciendo hacia el cabo Menor. 

Aquí empezaron los baños de ola. Los primeros bañistas aparecieron en el Sardinero en tiempos de Isabel II, en 1861. Si proseguimos el paseo gasta los jardines de Piquío veremos altísimas palmeras y olmos centenarios de enormes troncos. 

Se prolonga en el parque de Mesones y el de Mataleñas, que se extien de hasta el cabo Menor. Este parque lo creó una familia muy viajera, los Pérez Izaguirre, que traía semillas de todas partes.